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Sábado 1 de octubre

La mañana del sábado estuvo dedicada a los más pequeños con diversas actuaciones y atracciones que los mantuvieron entretenidos mientras los mayores, tras la misa de 12 se reunían a charlar en la txosna.

Una txaranga puso la nota musical por las calles de la villa durante la mañana para continuar con sus sones junto a la txosna durante el vermouth.

Una avería eléctrica, que afectó a todo el municipio, impidió que se pudiera instalar el castillo hinchable hasta última hora de la mañana, aunque los niños disfrutaron con la actuación del mago ilusionista Francisco Cuesta en el Centro Polivalente.

Por la tarde, los niños volvieron a ser los protagonistas de la fiestas con el teatro infantil en el Centro Polivalente con la obra de teatro “El hada que quiere ser una bruja”, continuando en el Bar San Prudencio con la globoflexia que todos lucieron durante la tarde.

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